Beato Fulton J. Sheen
El arzobispo Beato Fulton J. Sheen —teólogo, evangelizador, pionero de las comunicaciones católicas, maestro y predicador estadounidense del siglo XX— es ahora el beato Fulton Sheen.
El cardenal Luis Antonio Tagle, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización de la Santa Sede, proclamó la declaración de la Iglesia sobre la vida y el testimonio del arzobispo Sheen durante una misa celebrada hoy 24 de septiembre en el recinto «The Dome» del America’s Center, en San Luis.
El lugar fue elegido por la diócesis de origen del arzobispo Sheen, la de Peoria (Illinois), para acoger a los miles de peregrinos presentes para la beatificación y los actos conexos. Según los organizadores, asistieron unas 50.000 personas.
La beatificación tuvo lugar oficialmente entre el rito penitencial de la liturgia y el Gloria. El obispo Louis Tylka, de Peoria (Illinois), presentó la petición formal de beatificación del arzobispo Sheen al cardenal Tagle, delegado papal. Se leyó una breve biografía del arzobispo Sheen, seguida del decreto formal de beatificación del Papa.
Con la proclamación pública del decreto, el arzobispo Sheen pasa a contarse formalmente entre los «beati» de la Iglesia, término que proviene de la palabra latina que significa «bienaventurados» o «dichosos». James Fulton Engstrom —cuya reanimación tras nacer sin signos vitales en 2010, atribuida a la intercesión del arzobispo Sheen, fue declarada formalmente el milagro que condujo a la beatificación de este último— presentó una reliquia importante del arzobispo Sheen.
La reliquia, resguardada en un estuche especial denominado relicario, consiste en la mandíbula del arzobispo Sheen; se eligió esta parte porque representaba los extraordinarios dones del arzobispo como orador, maestro y evangelizador.
Con motivo de la beatificación, también se develó un retrato en el que aparece el arzobispo Sheen con aureola. En la imagen, destaca que sostiene una tiza, elemento que utilizaba habitualmente —junto con una pizarra— en su programa de televisión galardonado con un premio Emmy, «Life Is Worth Living» (La vida vale la pena vivirla).
