Es del interior, del corazón. Miércoles V Tiempo Ordinario

Es del interior, del corazón. Miércoles V Tiempo Ordinario

10 de febrero de 2026 Desactivado Por Gospa Chile

«Decídanse por un nuevo comienzo, un inicio de amor sincero a Dios mismo. Gracias.” (Mensaje, 2 de Enero 2010)


Evangelio Diario y Meditación

Oración al Espíritu Santo

Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.
Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones.
¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén


Santo Evangelio

Evangelio según san Marcos 7, 14-23

Jesús, llamando a la gente, les dijo: “Escúchenme todos y entiéndanlo bien. Ninguna cosa externa que entra en el hombre puede mancharlo; lo que lo hace impuro es aquello que sale del hombre. ¡Si alguien tiene oídos para oír, que oiga!”
Cuando se apartó de la multitud y entró en la casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de esa parábola. Él les dijo: “¿Ni siquiera ustedes son capaces de comprender? ¿No saben que nada de lo que entra de afuera en el hombre puede mancharlo, porque eso no va al corazón sino al vientre, y después se elimina en lugares retirados?” Así Jesús declaraba que eran puros todos los alimentos.
Luego agregó: “Lo que sale del hombre es lo que lo hace impuro. Porque es del interior, del corazón de los hombres, de donde provienen las malas intenciones, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, la avaricia, la maldad, los engaños, las deshonestidades, la envidia, la difamación, el orgullo, el desatino.
Todas estas cosas malas proceden del interior y son las que manchan al hombre”.


Meditación Patrística

Primer Punto: Dice en el corazón 1, esto es, en el entendimiento, que es la parte principal del alma, de la que depende toda la vida del hombre. Por él se ha de estimar al hombre como puro o impuro, y así, resulta que lo que a él no llega no puede contaminar al hombre. Por su naturaleza los alimentos no pueden manchar al hombre, porque no llegan al espíritu; pero el uso desordenado de los alimentos, que proviene del desorden del espíritu, pertenece a la impureza de éste. En lo que sigue demuestra que los alimentos no llegan al espíritu: «Sino que va a parar en el vientre, de donde sale con todas las heces», etc. Dice esto para que no se crea que todo el alimento queda en el cuerpo; puesto que queda lo que es necesario para su nutrición y desarrollo y sale lo que es superfluo, como una especie de depuración del alimento que queda. (San Beda).

Segundo Punto: Ciertas cosas llegan a nosotros para transformarse y transformarnos: así el alimento, perdiendo su naturaleza, se convierte en nuestro cuerpo, y nosotros lo transformamos en fuerza una vez restaurados por él. Los alimentos no hacen impuros a los hombres, sino la malicia, que es la causa de las pasiones procedentes del interior. «Mas las cosas, decía, que salen del corazón del hombre». «Porque de lo interior del corazón del hombre es de donde proceden los malos pensamientos». Es patente que los malos pensamientos pertenecen al espíritu, que aquí se llama corazón, según el cual es llamado el hombre bueno o malo, puro o impuro. Esto sirve de respuesta a los que juzgan que los malos pensamientos tienen su origen en el diablo y no en nuestra propia voluntad. El diablo puede instigar y ayudar a los malos pensamientos, pero no puede ser su autor.

Tercer Punto: De los malos pensamientos proceden las demás acciones malas: los adulterios, que consisten en la violación del lecho ajeno; las fornicaciones, que son las uniones ilícitas de personas no unidas por los lazos del matrimonio; los homicidios, cuando se priva de la vida al prójimo; los hurtos, cuando se le quita lo suyo; las avaricias, cuando se retiene algo injustamente; las malicias, cuando se calumnia al prójimo; los fraudes, cuando se le engaña; las deshonestidades, que son toda corrupción del espíritu y del cuerpo. La necedad consiste en no pensar bien de Dios, puesto que es contraria a la sabiduría, que es el conocimiento de las cosas divinas. Y sigue: «Todos estos vicios proceden del interior, y esos son los que manchan al hombre». Al hombre se le imputa sólo aquello que consiste en su voluntad: tales son las cosas que proceden de la voluntad interior, por la que el hombre es dueño de sus actos.


Mensaje

“Queridos hijos, hoy los invito a que, con plena confianza y amor, se pongan en camino conmigo, porque deseo conducirlos al conocimiento de mi Hijo. No teman, hijos míos, estoy aquí con ustedes, estoy junto a ustedes. Les muestro el camino para perdonarse a ustedes mismos, perdonar a los otros, y con arrepentimiento sincero de corazón, arrodillarse ante el Padre. Hagan que muera todo lo que en ustedes les impide amar y salvarse. Que puedan estar con Él y en Él. Decídanse por un nuevo comienzo, un inicio de amor sincero a Dios mismo. Gracias. ” (Mensaje, 2 de Enero 2010)


Coloquio

«Haz que entendamos Tu palabra y Tu amor y que ésta llegue a ser para nosotros la luz y la verdad. Danos a todos un nuevo corazón que sea semejante al corazón de María, para que también nosotros guardemos y reflexionemos activamente en Tu palabras. Te pedimos por todos los que sufren en este momento y que por ese motivo, pudiera dudar de Tu amor. Haz que el Espíritu Santo los ilumine y los conduzca a Ti, nuestro Padre bueno. En nombre de Tu Hijo Jesús y por intercesión de María Reina de la Paz, llévanos a todos al camino de la salvación, por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.» (Fray Slavko, Medjugorje, Enero 29, 1999)


Comunión Espiritual

“Padre eterno, permitid que os ofrezca el Corazón de Jesucristo, vuestro Hijo muy amado, como se ofrece Él mismo, a Vos en sacrificio. Recibid esta ofrenda por mí, así como por todos los deseos, sentimientos, afectos y actos de este Sagrado Corazón. Todos son míos, pues Él se inmola por mí, y yo no quiero tener en adelante otros deseos que los suyos. Recibidlos para concederme por sus méritos todas las gracias que me son necesarias, sobre todo la gracia de la perseverancia final. Recibidlos como otros tantos actos de amor, de adoración y alabanza que ofrezco a vuestra Divina Majestad, pues por el Corazón de Jesús sois dignamente honrado y glorificado. Amén.” (De Santa Margarita María Alacoque)