La importancia de Peregrinaciones Oficiales del Centro Medjugorje
El director de la Oficina de Peregrinaciones de Mileto-Nicotera-Tropea denuncia peligros en Peregrinaciones que no son las oficiales
«No crean a todo espíritu, sino prueben los espíritus para ver si son de Dios». Este versículo de la primera carta de Juan abre la reflexión del padre Danilo D’Alessandro , director de la Oficina de Peregrinaciones de la Diócesis de Mileto-Nicotera-Tropea , dedicada al mundo de las peregrinaciones a Medjugorje .
El sacerdote describe una creciente inquietud con lo que, en los últimos años, se ha convertido el sector organizativo de los viajes a Herzegovina: un lugar de gracia, conversión, confesión y Eucaristía en torno al cual, según él, se ha desarrollado un sistema que poco tiene que ver con el Evangelio y todo con intereses económicos. Una reflexión que, aclara el propio padre Danilo, surge del amor a la Iglesia y a Medjugorje, y no de un ataque contra Medjugorje.
Organizadores y carteles improvisados sin garantías
La primera preocupación se refiere a quienes organizan los viajes. El padre Danilo observa que cada vez más personas sin cualificaciones profesionales improvisan como organizadores de peregrinaciones, como lo demuestran los carteles que circulan en las redes sociales: un nombre, un número de teléfono y una invitación a reservar, sin ninguna agencia de viajes autorizada, director técnico u operador turístico reconocido por el Código de Turismo . A pesar de la falta de estos requisitos, se siguen recaudando donaciones, reservando hoteles y alquilando autobuses. El sacerdote se pregunta quién protege realmente a los peregrinos en caso de accidente, insolvencia u otra emergencia, recordándonos que la fe no sustituye a la legalidad, sino que, por el contrario, debería impulsarnos a respetarla con mayor rigor.
Hoteles y sacerdotes en un negocio de peregrinaciones.
Junto a los organizadores improvisados, Don Danilo denuncia un sistema de intereses que alimenta esta dinámica. Hay hoteles interesados principalmente en llenar sus habitaciones, sin verificar la legitimidad de quienes traen grupos, y servicios que aceptan con ligereza métodos operativos cuestionables. Cuando el lucro se convierte en el criterio dominante, escribe, la peregrinación corre el riesgo de transformarse en un producto comercial. Esta tendencia, según el sacerdote, también involucra a algunos sacerdotes dispuestos a acompañar a grupos organizados de manera poco transparente para obtener un viaje gratuito, un comportamiento que el propio Don Danilo considera difícilmente compatible con el significado del ministerio sacerdotal.
