Su nombre es Juan
«Respondan con oración; la oración es el fruto del amor hacia Dios creador. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” (Mensaje, 25 de septiembre de 1997)
- Oración al Espíritu Santo
Recibid ¡oh Espíritu Santo!, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser, que os hago en este día para que os dignéis ser en adelante, en cada uno de los instantes de mi vida, en cada una de mis acciones, mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza, y todo el amor de mi corazón.Yo me abandono sin reservas a vuestras divinas operaciones, y quiero ser siempre dócil a vuestras santas inspiraciones. ¡Oh Santo Espíritu! Dignaos formarme con María y en María, según el modelo de vuestro amado Jesús. Gloria al Padre Creador. Gloria al Hijo Redentor. Gloria al Espíritu Santo Santificador. Amén
+Santo Evangelio
Evangelio según san Lucas 1, 57-66. 80Cuando llegó el tiempo en que Isabel debía ser madre, dio a luz un hijo. Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con que Dios la había tratado, se alegraban con ella.A los ocho días, se reunieron para circuncidar al niño, y querían llamarlo Zacarías, como su padre; pero la madre dijo: “No, debe llamarse Juan”.Ellos le decían: “No hay nadie en tu familia que lleve ese nombre”.Entonces preguntaron por señas al padre qué nombre quería que le pusieran. Éste pidió una pizarra y escribió: “Su nombre es Juan”.Todos quedaron admirados. Y en ese mismo momento, Zacarías recuperó el habla y comenzó a alabar a Dios.Este acontecimiento produjo una gran impresión entre la gente de los alrededores, y se lo comentaba en toda la región montañosa de Judea. Todos los que se enteraron guardaban este recuerdo en su corazón y se decían: “¿Que llegará a ser este niño?” Porque la mano del Señor estaba con él.El niño iba creciendo y se fortalecía en su espíritu; y vivió en lugares desiertos hasta el día en que se manifestó a Israel.
+ Meditación Patrística:
Primer Punto: El Señor quiso retardar el parto de Isabel para que aumentase la alegría y aquella mujer se hiciese más célebre. Por lo cual sigue: «Y oyeron sus vecinos». Los que habían conocido su esterilidad fueron testigos de la gracia divina. Ninguno se marchaba en silencio después de haber visto al infante, sino que alababan a Dios porque lo había concedido de un modo inesperado. (San Juan Crisóstomo)
Segundo Punto: Dios, bueno y fácil en perdonar los pecados, no sólo restituye lo quitado, sino que concede además bienes inesperados. Ninguno, pues, desconfíe. Ninguno, recordando sus antiguos delitos, desespere de los premios de Dios. Dios sabe mudar su sentencia si tú sabes enmendar tu pecado. Por ello se dice: «Y Zacarías fue lleno del Espíritu Santo». (San Ambrosio)
Tercer Punto: Así como los que se asocian con los reyes son los que están más cerca de ellos, así San Juan, siendo amigo del esposo, fue quien precedió de cerca su venida. Esto es lo que se añade: «Porque irás delante del Señor a preparar sus caminos». Otros profetas anunciaron con mucha anticipación el misterio de Cristo, pero éste lo anunció tan inmediato, que él mismo lo vería y daría a conocer a los demás. (San Juan Crisóstomo)
+ Mensaje
“¡Queridos hijos! Hoy los invito a comprender que sin amor no pueden comprender que Dios debe estar en primer lugar en su vida. Por eso, hijitos, los invito a todos a amar, no con amor humano, sino con el amor de Dios. Así su vida será más hermosa y no interesada. Comprenderán que Dios se da por amor del modo más simple. Hijitos, para que puedan comprender mis palabras que les doy por amor, oren, oren, oren y podrán con amor aceptar a los demás y perdonar a todos aquellos que les han hecho mal. Respondan con oración; la oración es el fruto del amor hacia Dios creador. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!” (Mensaje, 25 de septiembre de 1997)
+ Coloquio:
Dios, Padre Nuestro, Te damos gracias por enviarnos a María cada día y porque Ella nos educa y nos acompaña en el camino a la salvación. Te damos gracias por haberle permitido quedarse con nosotros por tanto tiempo. Ahora, con María, te suplicamos: danos amor para que podamos comprender que tu debes tener el primer lugar en nuestro corazón, en nuestra vida. Te pedimos que liberes nuestros corazones de todos los dioses falsos, de todas las falsas dependencias a este mundo, a nosotros mismos, a las personas y a todas las cosas materiales a fin de que podamos estar libres para Ti y que Tu te conviertas para nosotros en el camino, la verdad y la luz. Te pedimos especialmente, oh Padre, que podamos ser capaces de amar, no de manera humana, sino a Tu manera. Libéreanos de los celos y de todos los pensamientos que nos distraen y que nos impiden vivir sólo en Tu amor, de tal modo que nuestra vida, nuestras relaciones familiares, nuestra iglesia y el mundo entero puedan ser más hermosos. (Fr. Slavko Barbaric, 28 de Septiembre de 1998)
+ Comunión Espiritual:
“Padre eterno, permitid que os ofrezca el Corazón de Jesucristo, vuestro Hijo muy amado, como se ofrece Él mismo, a Vos en sacrificio. Recibid esta ofrenda por mí, así como por todos los deseos, sentimientos, afectos y actos de este Sagrado Corazón. Todos son míos, pues Él se inmola por mí, y yo no quiero tener en adelante otros deseos que los suyos. Recibidlos para concederme por sus méritos todas las gracias que me son necesarias, sobre todo la gracia de la perseverancia final. Recibidlos como otros tantos actos de amor, de adoración y alabanza que ofrezco a vuestra Divina Majestad, pues por el Corazón de Jesús sois dignamente honrado y glorificado. Amén.” (De Santa Margarita María Alacoque)
