Vamos a matarlo y la herencia será nuestra. Lunes IX
«Decídanse por Dios y pónganlo en el primer lugar en sus familias. Yo soy su Madre. Los amo y les doy mi bendición maternal.”(Mensaje 25 de Diciembre 2006)
Santo Evangelio
Evangelio según San Marcos 12,1-12.
Jesús se puso a hablarles en parábolas: «Un hombre plantó una viña, la cercó, cavó un lagar y construyó una torre de vigilancia. Después la arrendó a unos viñadores y se fue al extranjero.
A su debido tiempo, envió a un servidor para percibir de los viñadores la parte de los frutos que le correspondía.
Pero ellos lo tomaron, lo golpearon y lo echaron con las manos vacías.
De nuevo les envió a otro servidor, y a este también lo maltrataron y lo llenaron de ultrajes.
Envió a un tercero, y a este lo mataron. Y también golpearon o mataron a muchos otros.
Todavía le quedaba alguien, su hijo, a quien quería mucho, y lo mandó en último término, pensando: ‘Respetarán a mi hijo’.
Pero los viñadores se dijeron: ‘Este es el heredero: vamos a matarlo y la herencia será nuestra’.
Y apoderándose de él, lo mataron y lo arrojaron fuera de la viña.
¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá, acabará con los viñadores y entregará la viña a otros.
¿No han leído este pasaje de la Escritura: La piedra que los constructores rechazaron ha llegado a ser la piedra angular:
esta es la obra del Señor, admirable a nuestros ojos?».
Entonces buscaban la manera de detener a Jesús, porque comprendían que esta parábola la había dicho por ellos, pero tenían miedo de la multitud. Y dejándolo, se fueron.
Meditación:
San Beda
Los príncipes de los sacerdotes muestran que era verdad lo que había dicho el Señor, como se ve por lo que sigue: «En la hora maquinaban cómo prenderle», puesto que El es el heredero. El Señor dice que su injusta muerte había de ser escarmentada por su Padre. En sentido moral, pues, todo fiel a quien se ha conferido el misterio del bautismo, queda obligado a trabajar en la viña. Pero, ultraja y echa fuera al siervo enviado cuando menosprecia la palabra oída o, lo que es peor, reniega de ella. Y, en cuanto de él depende, mata al heredero enviado al último porque escarnece al Hijo de Dios. Eliminado el mal agricultor, da Dios a otro la viña junto con el don de la gracia, que fue despreciada por el soberbio y que enriquece al humilde. Ahora, en cuanto a que por temor a la multitud se contengan los príncipes de los sacerdotes que buscaban el modo de prender a Jesús, todos los días se ve en la Iglesia que el que es hermano sólo de nombre no ama la fe de la Iglesia, ni su unidad ni su paz, y se avergüenza de impugnarla o teme hacerlo, a causa de la multitud de buenos hermanos que con él habitan en ella.
Mensaje:
“¡Queridos hijos! Hoy es el gran día de la alegría y de la paz. Alégrense conmigo. Hijitos, de manera especial, los invito a la santidad en sus familias. Deseo, hijitos, que cada una de sus familias sea santa, y que la alegría y la paz de Dios, que Dios hoy les envía de manera especial, reinen y moren en sus familias. Hijitos, abran hoy sus corazones en este día de gracia; decídanse por Dios y pónganlo en el primer lugar en sus familias. Yo soy su Madre. Los amo y les doy mi bendición maternal.”(Mensaje 25 de Diciembre 2006)
Coloquio:
Dios, Padre nuestro, en nombre de tu Hijo Jesús que oró y enseñó a sus Apóstoles a orar, te pedimos junto con María, tu más humilde Sierva y nuestra poderosa Intercesora, que llenes nuestros corazones de amor para que podamos abrir nuestros corazones a la oración y así la oración se convierta en un encuentro gozoso contigo. Padre, te pedimos en nombre de tu Hijo Jesús y con María, enséñanos a orar, enseña a nuestros padres a orar, enseña a nuestras familias a orar, enseña a los grupos de oración a orar, para que así nosotros, los que oramos, podamos experimentar que somos tus hijos; para que en comunión experimentemos el gozo de ser hermanos y hermanas; para que nos encontremos contigo, Padre nuestro, en la oración: para que podamos experimentar que Tú eres nuestro Padre, y para que nos encontremos con todos los demás como hermanos y hermanas y de esa forma, en comunión, experimentemos esa familia que somos. Oh, Padre, revela a través de tu Espíritu Santo a todos tus hijos, tu santa Voluntad para que todos testimoniemos gozosamente tu Amor en este mundo. (Fray Slavko Barbaric, 27 de Septiembre del 2000)
Comunión Espiritual:
De Santa Margarita María Alacoque
“Padre eterno, permitid que os ofrezca el Corazón de Jesucristo, vuestro Hijo muy amado, como se ofrece Él mismo, a Vos en sacrificio. Recibid esta ofrenda por mí, así como por todos los deseos, sentimientos, afectos y actos de este Sagrado Corazón. Todos son míos, pues Él se inmola por mí, y yo no quiero tener en adelante otros deseos que los suyos. Recibidlos para concederme por sus méritos todas las gracias que me son necesarias, sobre todo la gracia de la perseverancia final. Recibidlos como otros tantos actos de amor, de adoración y alabanza que ofrezco a vuestra Divina Majestad, pues por el Corazón de Jesús sois dignamente honrado y glorificado.” Amén.
