De Fátima al milagro de Jimena: JMJ de Lisboa

De Fátima al milagro de Jimena: JMJ de Lisboa

15 de agosto de 2023 0 Por Gospa Chile

“María se levantó y partió sin demora” (Lc 1, 39)


Por Pablo J. Ginés- Cari Filii

La Jornada Mundial de la Juventud ha sido el mayor encuentro humano en la historia de Portugal, y el mayor en la Península Ibérica desde la JMJ de Madrid en 2011. Cientos de miles de jóvenes dejaron su hogar y viajaron a Lisboa (y también a Fátima) para encontrarse con Cristo siguiendo el ejemplo de la joven María de Nazaret, el modelo que proponía la Iglesia.

Hay 5 grandes claves marianas que han vertebrado este evento masivo y viral, que reverberará durante años en vidas, corazones y vocaciones.

  1. El lema («María se apresuró») y la Visitación

“María se levantó y partió sin demora” (Lc 1, 39) era el lema de la JMJ. Es la Visitación, pero va antes que la Visitación. María ya tiene al diminuto Jesús en su interior: eso no la frena, al contrario, le da velocidad.

Durante más de un año los jóvenes han escuchado catequesis sobre este «levantarse» y ponerse en marcha «con prisa». El cardenal Clemente, de Lisboa, en la misa inicial de la JMJ lo desgranó. «María emprendió un viaje» difícil; «era una mujer joven como tú, que acababa de concebir a Jesús», «un viaje muy dificultoso por la distancia, las conexiones y los costes». Por el contrario, hoy muchos jóvenes (y mayores) están sentados con su Internet y sus pantallas, y no en pie, en movimiento.

Ese movimiento lleva al encuentro con el otro (como María con Isabel) y a la alegría, porque en ese encuentro hay un reconocimiento de Dios. También muchas familias y parroquias portuguesas han acogido a los jóvenes peregrinos como Zacarías e Isabel a la joven María, como portadores de la alegría de Dios.

En la misa inicial el cardenal hablaba junto a una hermosa imagen de María joven, con un embarazo incipiente. Y exhortó: «Aprendamos de María a saludar a todos y a cada uno«.

  1. El icono mariano de la JMJ

María no sólo visitó a Isabel: a través del icono peregrinos de la Virgen ha recorrido toda Portugal, buena parte de España y del mundo en estos tres años de preparación, incluso en tiempos de coronavirus. Con o sin mascarillas, los jóvenes católicos lo llevaron a las islas portuguesas y a las del fin del mundo. Y lo presentaron en la ceremonia inaugural al Papa, junto con la Cruz de los Jóvenes.

El icono que viaja es una copia de la Virgen «Salus Populi Romani» (Salud, o Salvación, del Pueblo Romano), que se guarda en Roma en Santa María la Mayor. El de Roma es un icono bizantino, probablemente del siglo VI, aunque repintado en el s.XII y XIII. Esta virgen con el Niño en Roma se sacaba en procesión contra las pestes: el viaje de su copia en tiempos de coronavirus ha mantenido ese sentido. Ante el original reza el Papa Francisco antes y después de cada viaje, y le lleva unas flores.

En 2003 San Juan Pablo II entregó una copia a los jóvenes para que viajara con la Cruz de los Jóvenes. Enlaza Roma con el mundo, y Oriente con Occidente. Desde entonces, ha llegado a los lugares más remotos. Su fiesta es el 5 de agosto, en plena JMJ. En muchos países se conoce como la «Virgen de las Nieves». Luego veremos su ligazón con la curación asombrosa de Jimena, una chica de 16 años.

  1. Fátima

Desde las apariciones de la Virgen en 1917, Fátima se convirtió en el gran santuario de Portugal. Por su mensaje sobre «los errores de Rusia» y avisando de las guerras que implicarían, es también un icono de cristianos perseguidos y de oración por la paz, y más en estos años marcados por la invasión rusa de Ucrania. Unos 300 peregrinos ucranianos y 18 rusos pasaron por Fátima estos días, además de otros 150.000 peregrinos camino de Lisboa y 200.000 que asistieron a la visita del Papa en Fátima.

Fátima es la Virgen y sus mensajes, es la oración por los enfermos, y por las conversiones, las velas. También la penitencia. Es también el misterio de Dios a través de los pequeños, de los santos pastorcillos. Muchos visitaron su humilde casa, otros la tumba de Sor Lucia, la mayor de los tres videntes.

La Virgen de Fátima peregrinó a Lisboa, a la misa final, llevada por jóvenes scouts por tierra y también en barca. El Papa Francisco en Nunciatura saludó a una señora llamada Maria da Conceição que tenía 106 años: nació el mismo día en que la Virgen se manifestó por primera vez en Fátima.

En Fátima, el Papa habló de «Nuestra Señora de la Prisa» o «Apurada», a partir del lema de la JMJ. ¿Una nueva advocación? Más bien una invitación a contemplar a María de forma nueva, joven y ágil y activa.

El otro gran tema del Papa en este viaje, la idea de una iglesia abierta para que todos puedan entrar, la ilustró con la Capelinha de las apariciones, que tiene techo y algunas columnas, pero no paredes. También la Iglesia, sugirió, puede ser acogedora y sin puertas, un santuario al aire libre, en el corazón de una plaza que evoca un abrazo materno. «Que sea así la Iglesia, que es madre: puertas abiertas para todos, facilitar el encuentro con Dios; un lugar para todos, porque todos son importantes a los ojos del Señor y de la Virgen», pidió el Papa.

  1. El Rosario

Uno de los mensajes de Fátima es la invitación al rezo del Rosario. «Quiero que recéis el rosario para alcanzar la paz», dijo a los pastorcitos. El Papa Francisco lo rezó en Fátima con discapacitados, enfermos de distintos tipos y presos. Rezaron por la paz, por los jóvenes -para que imiten a María y se levanten y actúen-, por los presos, «para que, con la ayuda de María, sientan la ternura de Dios Padre». El quinto y último misterio lo rezó el Papa Francisco, “para que Nuestra Señora de Fátima os haga sentir su presencia maternal, os envuelva en la inmensa luz que es Dios y os guarde en su Corazón Inmaculado”.

Cientos de miles de jóvenes recibieron un rosario de la JMJ y la mayoría lo rezaron en los distintos momentos de espera y oración.

Las meditaciones en español del Rosario de la JMJ se pueden descargar aquí en su versión larga, y aquí en su versión corta. «Con María también llevamos a Jesús, que quiere llegar a muchos a través de nosotros. Esto nos convence de que sólo con Jesús y María alcanzaremos la meta de la JMJ. Por eso es tan importante rezar el Rosario, especialmente ahora», escribe el cardenal Clemente.

  1. El milagro de Jimena y la Virgen de las Nieves

Muchos medios de comunicación anticlericales, que no se han molestado en hablar de cómo el Papa se ha reunido a rezar con un millón y medio de jóvenes, sí se han hecho eco de una curación asombrosa que circuló por mensajes de whatsapp y enseguida llegó a la radio e Internet.

Miles de personas han escuchado en su móvil el mensaje de voz de Jimena, una chica española de 16 años, que había visto su visión reducida a la ceguera casi total (tenía un 5% de vista) y ya estaba aprendiendo braille, pero que puso a muchos a orar nueve días a la Virgen de las Nieves y en Portugal declaró que ya podía ver y leer.

El padre de Jimena dio datos al digital católico The Pillar. «Los médicos nos decían que tenía un espasmo de acomodación, que es normal de niños de esa edad, mientras sean entre 2 y 4 dioptrías por ojo. El problema es que ella tenía un descontrol de entre 8 y 16 dioptrías. Fue perdiendo progresivamente la vista hasta quedar solo con un 5%», detalló el padre.

«Buscamos el mejor equipo médico que pudimos conseguir en España, especialistas en este tipo de enfermedades, que normalmente se tratan con atropina, unas gotas que se ponen en los ojos y dilatan la pupila para forzar ese espasmo a ceder y que se cure eventualmente. El problema en su caso era que el espasmo era más grande de lo habitual y que después de año y medio, con una dosis alta diaria de las gotas, no cambió absolutamente nada», agregó. Las gotas no arreglaban nada, le daban dolores de cabeza y gastroenteritis y dejaron el tratamiento. «Empezamos a probar con otros médicos que conseguimos por internet y que nos recomendó algún amigo, pero el denominador común era: ‘esto es algo que no hemos visto antes’«.

Jimena ya empezó a leer y escribir en braille con el apoyo de la Asociación de Ciegos de España. Hace un año tenía preparada una intervención médica para arreglar su problema de convergencia («no controlaba los ojos, se le movían para un lado y otro y estaba completamente bizca»), pero pidió a muchos que rezaran a la Virgen esa noche, y al día siguiente ese problema concreto había desaparecido. No la intervinieron.

Pero seguía igual de ciega, y así fue un año entero. Del móvil usaba sólo los audios. Al ver llegar su último año de bachillerato, y viendo que en un año tendría que aprender a usar el bastón y el perro guía, se planteó su futuro.

«En julio estábamos en un paseo para visitar a la Virgen del Carmen en un pueblito cerca de Málaga y ella me dijo que había tenido una inspiración rezando el Rosario, que sentía que la Virgen le pedía que hiciéramos una novena entre el 28 de julio y el 5 de agosto», explicó el padre. Pero luego Jimena dudó, porque no conocía ninguna fiesta mariana para el 5 de agosto. Su padre buscó en Internet: era la Virgen de las Nieves. Ella, sus padres y amigos se lanzaron a rezar «con la convicción de que ese es el día y se va a curar», detalla el padre.

Jimena acudió a la JMJ con un grupo de amigas de un club juvenil del Opus Dei. El 5 de agosto, como de costumbre, se despertó «viendo súper borroso, fatal». Era el último día de la novena. Fue a confesarse. «Nos dijo que la mejor confesión y más profunda de su vida», detalla su padre.

Fue a misa con sus amigas en plena JMJ. «En misa yo estaba súper nerviosa. Después de comulgar me he puesto en el banco, me he puesto a llorar un montón porque era el último día de la novena y yo me quería curar y se lo he pedido por favor a Dios muchísimo», dijo Jimena en su testimonio. «Cuando he abierto los ojos, veía perfectamente. He visto el altar, el sagrario, estaban ahí mis amigas y las veía perfectamente, que estaban dos años y medio más mayores que como las recordaba y luego yo me he mirado en el espejo ya después. También estoy un poco cambiada.”

Las amigas pensaban que «se estaba riendo, pero era que estaba llorando porque les estaba viendo la cara después de 2 años y medio, pero las veía tan cambiadas que le causaba mucha impresión mirarlas», explicó su padre. La chica incluso mostró que podía leer. «Voy a llamar a todas mis hijas Nieves», declaraba en su mensaje de audio que han oído muchos.

El cardenal Omella conversó con Jimena y su familia para escuchar su testimonio sobre el supuesto milagro. «Démosle las gracias [a Dios] y punto, luego tendrán que valorar los médicos y decir si se podía curar o no», dijo, aunque no está claro que la Iglesia vaya a hacer una investigación oficial del caso, al no estar implicada la intercesión de candidato a santo o beato.

«Jimena tiene una relación especial con la Virgen, como mucha gente», declaró el padre a The Pillar. «Se dejó llevar a ciegas, nunca mejor dicho, de la mano y se abandonó en la voluntad, en este caso, de nuestra Madre. Creemos que la Virgen lo que ha querido decirnos con esto es que tenemos que convertirnos y tener fe en tiempos donde tener fe es complicado. La Virgen ha querido hacerlo y es algo que nos trasciende», añadió el padre.